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Monday, May 25, 2009
    Cosas Locas que pasan en la ciudad.

Friday, October 17, 2008
 Un amigo mi me escribió una carta con lápiz hace unos días. Vive en Italia y tomó el cuidado de mandarme una estampilla bonita. Era un escudo de Lamborghini. Yo en un arrojo de competitividad quise corresponderle el gesto y fui a una oficina de correo (me costó encontrar una) y quise comprar alguna estampilla que estuviera a la altura. Un Copihue, una foto de las Torres del Paine, un chorito maltón o un Trauco. Pero no. Me encuentro con estas horripilancias. Dudé si el código de barras era menos feo. A ver que opinan.

Saturday, August 30, 2008
 Este miércoles se me vencen mi carnet de identidad -de esos antiguos que sirven cuando uno comió mechada o cordero y quedó complicado- y además mi licencia de manear. ¿Significa eso que a pesar de ser la misma persona que sale en las hermosas fotos, no soy nadie? ¿Dejaré de ser quien soy?. Cumplir 30 no es fácil. Afirmese usté compadre.

Tuesday, February 05, 2008
 Hay cosas que van apareciendo a medida que uno trabaja, y que si bien al principio te sorprenden, luego son normales y te acostumbras a ellas: Que te traten de señor, que te ofrezcan llevarte las bolsas en el supermercado con cara de moneda, que no te miren desdeñosamente en una tienda pues ahora pareces de poder adquisitivo, que los estacionadores te hablen en español castizo al momento de abrirte la puerta del auto antes de decirte que están toda la noche y que son 2 lucas por adelantado o que ya no quieras tomarte más de dos tragos en día de semana, porque hay que trabajar al día siguiente. -"Hola Miguelito. Usted (nótese el uso de la tercera persona) no me conoce, pero su nombre me lo dieron coincidentemente dos amigos suyos: Drino y Hugo. Eso me dice que usted es una muy buena persona, y estoy segura que sus amigos no se equivocaron." -"Yiaaaaa" -"Quisiera contarle sobre un proyecto en el que participamos y que sus amigos se comprometieron en ayudar". Mientras pienso en cómo me puedo vengar de ellos le musito unos sonidos. - "Esta es la Fundación X (Nunca entendí por qué hay cuentos donde todos los personajes se llaman Señor X, o Señora M.) que se encarga de velar y educar a los niños ciegos. Desde los tres meses hasta dejarlos con un oficio.". Con una línea de entrada así no es necesario poner cara de gato de Shrek. Ya está todo dicho. Traigan la mayonesa, que la langosta ya está buena. "You had me with niñitos ciegos". De ahí en 7 minutos de celular (cuya cuenta sale de las donaciones de mis amigos, supongo) me cuentan que atienden a 150 niños, que cada colegiatura cuesta 140 UF al año y que este año quieren aumentar 30 niños más. No soy multitask, asi que mientras trato de calcular cuánto es 140 por 19 (no llego a una cifra, se me confunden los ceros), pienso que las 5 lucas que pensé en dar (dos piscolas en un sucucho de mala muerte) son pocas con respecto a lo que necesita un niño para no pedir plata en las calles o tocar acordeón en Providencia, y se me mezclan pensamientos pérfidos y otros no tanto. Me sigue dando rabia que me hayan recomendado, pero me doy cuenta que no me puedo negar. Por otro lado me sorprendo que la niña diga cosas como "sin embargo" o "no obstante" tan fluidamente y que una vez comprado el chocolate se demore tanto en comérselo, y que eso debe costar una fortuna multiplicado por todas las llamadas al día. Le digo que me vaya a ver a la oficina al día siguiente, sabiendo qué significa eso. Por supuesto que hoy llego atrasado después de almuerzo y ella me estaba esperando. Siempre me pierdo con el modo de saludar (mano, beso, palabras claves, tú, usted, etc.) y nos sentamos un rato. Me cuenta las mismas cosas, con "emperos" y "por lo demás", me detalla la vida de los niñitos. Miro el reloj y se da cuenta que tengo poco tiempo. me acuerdo de Mario en diciembre. Me pasa un sobre con información de la fundación. Le digo que me explique mejor cómo se puede ayudar y que la información la leo con calma, y que me llame el viernes para ver cómo y cuánto lo hacemos. Pensándolo después, me doy cuenta que la pena es un mercado, y que cuesta un mundo decir que no. Soy consciente de lo canalla que eso suena, pero para sacar plata, tengo el recuerdo de haber oído cosas impresionantes para la Teletón. Carlos Pinto debió ver ahí su nicho. Hoy parece que están más suaves esos compactos y testimonios. Pero debo recibir 10 peticiones al año de estos, y me cuesta un mundo decir que no. Desde si me preguntan si quiero otro plato de comida, hasta de si e gustaría quedarme otra vez trabajando el fin de semana en la oficina. Viejitos desamparados, el Hogar de Cristo, Los Niñitos Quemados.. todos se merecen ayuda, pero no se les pueden poner a competir: los recursos son finitos. Cuando reviso mi cartola, son un par de fundaciones que aparecen con unas piscolas o un disco o un libro que no hecho de menos al mes, y me doy cuenta de la suerte que tengo de poder ayudar y de no necesitar esos tipos de ayudas, pero no nado precisamente en un tanque de monedas como tío Rico, y una vez que uno dice que sí, no hay manera de salirse. Claro, siempre se puede tratar de lograr hablar con el ejecutivo de cuentas paa dar la orden de que suspendan el pago, pero con tanta " Allegria" están al borde del colapso, pero no me considero un tipo con suerte en los juegos de azar, por lo que desestimo esa opción. Y esos son trámites que al igual que el cambio de domicilio uno nunca hace, y entre pitos y flautas el dia diez uno ve la cartola y se siente como Massú en un partido cualquiera: dos sets abajo. Mientras trato de poner una cifra mental, llamo a mis "amigos" para preguntarles con cuanto se ponen ellos, para no ser tacaño, y me dicen que ellos no está ayudando porque están comprometidos con un par de fundaciones y que andan apretados. Maldición. Ellos ya saben decir que no. Habrá que dar hasta que duela, no?

Monday, December 03, 2007
 En las últimas semanas me he dado cuenta de que no soy economicamente viable. Al menos como radioescucha objetivo. Trabajo todo el día pegado a un solarium personal de 19 pulgadas y pantalla plana en una oficina donde reina el silencio, y como el silencio me desconcentra, suelo auyentarlo con música (Silenciofóbico o ruidólico, como diría Chuck Palaniuk). Me pasa que puedo tener la misma música que ponen en la radio, pero me gusta el hecho que sea imprevisto el orden y percatarme que no soy el único que me gusta eso. De hecho, es conveniente corroborar que uno no está tan perdido con lo que oye "la gallada" sobre todo si uno suele contratado para amenizar fiestas a otras personas musicalmente. Me gusta oir radio porque me mantiene informado (aunque la gente que hable a duras penas sepa leer de corrido lo que la producción periodística del programa les haya preparado), porque me sirve para conocer grupos nuevos (cada disco "nuevo" que encuentro, suele ser del 2001 y asi tratar de llenar los cientos de gigas de capacidad de mi reproductor que siguen quedandome como poncho), y porque me gusta reirme con ciertos personajes cada vez más escasos que en vez de producirme escozor ante tanto lugar común a la hora del taco (que tristemente me suele encontrar sentado frente a un teclado más que ante un manubrio). El tema es que mi circuito radial era bastante corto y hoy no califica como circuito. En las memorias de la radio del auto alcanzaba solo para las cinco primeras, y las iba variando según la hora. Pero hoy por hoy, entre la radio Concierto que cambió su línea de programación hacia personas de APV, manteniendo un par de programas que sigo disfrutando ("Mañana será otro día" y "Concierto Enfoque"), la programación musical pareciera haber sido hecha por algún tio alolado (y lo digo penando en el hermano menor de mi papá, que de los Café del Mar puede pasar a Rick Springfield sin mayor cuestionamiento). La Rock And Pop, que me permitía saber qué eran los Pokemones, Emos, Visuals y mutaciones (no he podido ver nunca el diario de Poke-Eva, pero me he informado), decidió que los jóvenes tampoco son solventes, por lo que también ahora apunta al adulto joven (que es sinónimo de ochentas, y eso es sinónimo de "música conocida de cuando yo era chico". Ahora, "cuando era chico" puede ser un lapso de tiempo amplio y con poca memoria, pues el repertorio se asemeja la amplitud cronologica y capacidad de síntesis del maletín literario ). En el resto de las radios aún no encuentro asilo. El programa del Rumpy me saca risas, y Zabaleta también, pero me cansan. Por otro lado, las radio en internet que han llegado por boca a mi computador exceden la cantidad de onda que puedo digerir, y me marean. Como en mi oficina, mis compañeros pasan de Los Beatles a Pink Floyd y sus variaciones (confieso que nunca he prestado atención ni a estos últimos ni a la otra banda obsesivamente adictiva, que es Rush), la posibilidad de variar la música que yo porto es baja. Por ende, soy parte de un grupo de oyentes que al parecer somos tacaños y no gastamos, o somos pocos y juntos no logramos justificar una oferta variada que permita la existencia de radios distintas. Estoy obligado a oir a gente de la edad de Maria Gracia o Rafael Gumucio (que ha sido un gran descubrimiento) Por eso, si alguien tien un dato distinto a Radioenlinea o radio isla negra, hágamela llegar. No saben lo agradecido que estaré. De otra forma no me quedará otra cosa que llenar mi tiempo de oficina con trabajo. Labels: quejas

Monday, September 10, 2007
 De los bemoles que trae consigo la vida adulta, es que los dolores que eran infringidos por los médicos y dentistas, más allá de su consecuencia corporal, se manifiesta también de manera económica. Cuando uno se paga el dentista, la piensa dos veces antes de acostarse sin lavarse los dientes, por muy cansado o beodo que venga al encuentro con Morfeo. Hace un par de semanas recibí una llamada de la secretaria de la dentista a la que voy desde hace un tiempo. "Le toca su revisión semestral". Un par de meses atrás tomé isapre por mi cuenta (el mundo de los que boleteamos), y dejé de ser carga, al menos en lo que a Isapre respecta. Eso tiene uno que otro benficio que siempre se desaprovechan, como los especialistas gratis. Por un tema de oportunismo de mi dentista decidí no esforzarme demasiado, ya que me lo estaban haciendo todo fácil, y acudir a mi cita higénico-bucal concertada por su secretaria por tléfono. Mi dentista es una señora de bien mantenidos sin-cuenta. Rubia forzada y buena para hablar, habiendo desarrollado la habilidad de no necesitar interlocutores... claro, siempre están siendo torturados en la boca, por lo que las conversaciones se parecen a diálogos con el hombre elefante. Siempre me trata de tu y mientras me revisa, me pone las pechugas en la cara, lo que es bastante incómodo (más por la situación que por otra cosa). La última vez que fui se demoró 15 minutos en atenderme, me preguntó por toda la familia, me contó que venía llegando de un viaje (siempre viene llegano de un viaje) y determinó que la limpieza de rigor me la iba a haceren dos sesiones. Esa vez me salté la humillación de la pastilla roja que demuestra lo mal u uno se lava los dientes. Como pájaro nuevo, no chisté y fui a las dos sesiones y lo que es peor, pagué por dos sesiones. Sesiones que partieron con atraso y fueron amenas, pero la verdad es que mis amigos son más divertidos, y conversan más barato. Pero mal que mal, la "doctora tiene que viajar, no?" La semana pasada, tras pedir permiso en la oficina, fui a su consulta. tenía hora a las 9:00 y llegué a las 9:03. En MTV aprendí que a eso le decían "fashionbly late" o algo por el estilo. He de decir que tengo fama de demorón e impuntual, pero hago esfuerzos por abritanizarme en ese sentido. Cundo estoy atrasado me pongo medio histérico. El tema es que empiezan a pasar los minutos y ya era la segunda vez que hojeaba la revista Cosas con la sensual sesión de fotos de Ivan Zamorano con el cabello humedo en la playa de Cachagua, jurandole su amor por Kenita, cuando miré el reloj y ya eran las 9:20. Mi hora era la segunda de la mañana, y no entiendo cómo se atrasa tanto... pobre de quién tenga hora para las 12. Ya veía que iba a llegar a la hora del queso. Y si bien iba a sacar la misma vuelta que se saca con emol o lun, prefiero sacar la vuelta libremente y no obligado por alguien a quién le pago por su tiempo... El tema es que me armé de valor y llamé a la secretaria. Me dio rabia la situación en la que estaba metido y le pedí que le dijiera a la doctora que no podía quedarme cuando ya se había atrasado 20 minutos. Que tenía horarios que cumplir. Si ya esta terminando. Es que ya no me sirve. Lo llamámos para re organizar una hora? Ahí veremos. Pero de verdad pocas ganas tengo de ver con ella. En E.E.U.U, si uno llega tarde al doctor o no llega, no tan solo no te atienden sino que te cobran. Si llegas atrasado a buscar a tus hijos los colegio te cobran, y caro. Aquí no se lo que pasa si uno llega atrasado, pero me parece ilógico pagar de más por recibir mala atención... asi que decidí darle un pequeño castigo y no pagarle por media hora más de lo que gano en un día. Si quiere viajar, que mejor use sus millas y no mis horas. Labels: quejas

Monday, August 27, 2007
 Dejo lanzada una pregunta, a falta de mayor creatividad: La próxima semana llega a visitarme un amigo inglés que conocí viajando (el que aparece en la foto). Dicen que tanto va el cantaro al agua que al final se rompe. De tanto dejarle extendida la invitación a todos los amigos de viaje, de que vinieran a Chile y que es increíble, uno al final se decidió. Llega el próximo martes y pretede estar 4 semanas en Chile y Argentina. Dentro de sus planes están las Torres del Paine, pero en cuanto a lo que respecta a Santiago y sus alrededores me preguntaba qué es lo que es recomendable que conozca: Las tiendas de lapislazuli, los malles, el cerro San Cristobal? O ir a conocer una viña, un centro de esquí o los caracoles de Providencia? Patronato? El parque Forestal que es como europeo? Qué sugerirían?

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